*CONEXIÓN CASTILLITO*

El Guerrero contra Goliat (y II)

Posted in Artículos by Alejandro Barragán Luna on 02/01/2017
manos

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En el capítulo anterior, Goliat representaba las fuerzas del progreso que aniquilan el pasado con tal de rentabilizar su avance. Pero en aquella historia bíblica, Goliat era vencido por un débil contrincante (débil en comparación, no porque fuera enclenque). En esta historia, Goliat caerá a manos de mi amigo Guerrero, que le lanzará una piedra virtual, acertando en su frente simbólica y lo tumbará sobre el lecho del Guadalete. En esta historia, Goliat ya no podrá levantar su parking, porque gracias al esfuerzo heróico de mi colega, se obligará a respetar los restos arqueológicos que yacen en esta ribera, fuente de pura historia. En esta historia, se arregla la antigua Iglesia Mayor y se ponen cartelitos explicativos en el Castillo de Santa Catalina (y, por qué no, también en el resto de baterías que salpican la costa, enterradas bajo arena, piedras y olvido), se hace una promoción seria, con película, representaciones teatrales y todo, sobre el muelle fenicio de Doña Blanca, con tres mil años sepultados de antigüedad. En esta historia, con Goliat exiliado a otro gremio y dedicándose, yo qué sé, a los fondos buitre, por ejemplo, El Puerto aparece en las guías más importantes del turismo internacional, destacando con sus rutas a pie, bus o en bicicleta a través de la línea del tiempo humano, desde los rastros paleolíticos del Aculadero y los neolíticos de Pocito Chico, pasando por la urbe fenicia al pie de San Cristóbal, los pilares del puente romano, la mezquita árabe, el castillo medieval, el entorno de Santa Clara, el monasterio de la Victoria, la Basílica menor, las casas palacio, las bodegas, la fuente de las Galeras Reales, la plaza de toros, el parque Calderón, los pisos de José Antonio, Vistahermosa y por último, los polígonos industriales.

Todo, en esta historia, en la que Goliat es vencido por el Guerrero. Que para eso estamos en nuevo año, impar y primo: para crear nuevas fábulas, mitos e historias, y para soñar. Y cada uno, digo yo, sueña con lo que quiere.

Publicado en El Alambique, Diario de Cádiz (2 de enero de 2017)

El Guerrero contra Goliat

Posted in Artículos by Alejandro Barragán Luna on 19/12/2016
menú

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Mi amigo Guerrero (es su apellido; es filólogo y no usa cota de mallas) está convencido de que con la construcción del parking subterráneo en Pozos Dulces, se va a cometer un auténtico crimen contra el patrimonio portuense. Hay más gente convencida de tal extremo, pero él solito ha emprendido una cruzada, apoyándose en el activismo mediático y las redes sociales virtuales, para evitar que se destruya un importante yacimiento arqueológico, por mucho que la Administración pública minimice su valor. Pide que paren las máquinas y quisiera que descubrieran o se inventaran alternativas para conservar los restos que aparecieron cuando empezaron a remover la tierra. Que construyan en altura y respeten lo que hay abajo, que pongan si hace falta una cristalera en el suelo para que el visitante aprecie cimientos y pavimentos de hace cuatro siglos en esta orilla del Guadalete. Cualquier cosa con tal de que respeten el hallazgo. Pensará mi amigo, al igual que yo, que si la ciudad quiere vivir del turismo todo el año, ya podría cuidar, invertir y difundir (vender) mejor sus monumentos y su patrimonio histórico, como hace con playas y bares. Dicen que en Francia descubren en medio de un patatal una piedra con una inscripción del neolítico y te montan en un santiamén un hotel, una tienda de regalos y cuatro restaurantes a su alrededor. No sé si será verdad, pero aquí, para que promocionen la arqueología, las ruinas habrían de tener la cara de Cristiano Ronaldo, o algo así.

Mi amigo desearía que la gente se movilizara antes de que fuera tarde y se entrevistaría con quien fuera necesario (alguien con poder, claro) para hacerle ver el desastre que se avecina. Está mi amigo realmente preocupado. No es broma. Pero cuando me pregunta si creo que esforzándonos todos un poco se detendría la barbarie, le respondo directamente que no. Pienso en nuestros enclaves prehistóricos, fenicios o medievales, en la Muralla, en el vaporcito, y en las entidades financieras, y repito: no, sinceramente no. Ojalá.

Publicado en El Alambique, Diario de Cádiz (19 de diciembre de 2016)

Ay, que te multo

Posted in Artículos by Alejandro Barragán Luna on 29/02/2016
entrada

entrada

Cual sheriff con cara de duro impertérrito, el Ayuntamiento dice que ha puesto la tercera multa coercitiva al propietario de una casa, la de las Cadenas, atendiendo a la ley no sé qué, barra, no se cuánto. No nos referimos a una casa cualquiera, sino a una de ésas que tanta imagen señorial dieron a El Puerto en su día, y cuya trasera ya derribaron con maldad municipal hace años. Y no es un propietario cualquiera, puesto que hablamos de un banco, de los grandes, el más grande. Para guardar su anonimato y evitar que me embarguen, lo llamaremos el Banco, y ya todo el mundo sabrá cuál es.

Total, en realidad lo que se ve es a ese ser tricabezón, saltando y gritando ¡pues te multo, banco irresponsable!, por no arreglar el mencionado monumento, que está que se cae. Y vuelve a gritar. Te multo otra vez. Y otra vez más. Hasta tres multas, dicen. Pero qué ocurre. Pues que el Banco, como propietario altivo que es, mira para otro lado. Pero no porque no quiera pagar la multa, sino porque, como es mucho más alto e inabarcable que el Ayuntamiento portuense, está viendo los entrenamientos de la Fórmula 1, por decir algo. A lo mejor, ni se ha enterado. El Banco bien podría pagar las multas con una ligera ventosidad (un pedo, ya se sabe). Incluso, con otra ligera ventosidad, quizás un poco más potente, pero no mucho más, podría acometer las obras necesarias para garantizar que la casa, que es patrimonio, no se caiga.

Mientras brinca y brinca, el Ayuntamiento mira de reojo a los propietarios de la Prioral, al dueño del Vaporcito, a los amos de las equisdecenas de casas palacio, al dueño de la plaza de toros, al del Hospital de San Juan de Dios. Oh Dios, ¿podría multarse uno a sí mismo?

El Ayuntamiento, sabiéndose impotente, sigue desgañitándose, ¡ah, ah, que te multo!, ¡que te multo!, ¡me las pagarás!, mirando a cámara, poniendo cara de duro impertérrito. Y el Banco, sin inmutarse, como quien oye un mosquito quejoso. Porque entiende que, en realidad, el sheriff es él. Y como ponga cara de duro, verás tú.

Publicado en El Alambique, Diario de Cádiz (29 de febrero de 2016)

Tira la piedra

Posted in Artículos by Alejandro Barragán Luna on 29/11/2013
ventanas

ventanas

Las tumbas, dicen que de la época de Colón, junto a la ermita de Santa Clara sufren destrozos. Del autor nada se sabe: tiran la piedra arqueológica y esconden la mano. ¿Quién está detrás de todo esto?

1. Dos colgados que, hartos del cartón de vino y sin saber quién era Colón, deciden emprenderla con lo que a ellos les parecen arriates abandonados. (Esta hipótesis es la preferida de muchos). 2. Un grupo de chavales pierden la pelota y se ponen a buscar tesoros junto a las misteriosas ruinas del templo ese de ahí. (Conjetura también muy extendida). 3. Un desequilibrado que se ha desubicado. (Hipótesis habitual por estos lares). 4. Mercenarios, a sueldo, promoviendo una campaña contra los encargados de conservar el patrimonio –o sea, para hacer política. (Hay quien se decanta por la conspiración con facilidad y pasión). 5 Los arqueólogos no cobran su salario y se enfadan y la lían con el sabotaje. (Ya nada sorprende). 6 La empresa no tolera la protesta de sus trabajadores y se enfada y golpea por error las tumbas. 7. Los socialistas, encabezados por Zapatero, muestran su rabia y la pagan, absurdamente, con las pobres tumbas. (Dependiendo de quién acuse, siempre se puede cambiar el sujeto de la oración). 8. Una fundación satánica de aspecto renacentista, en busca de restos de su época preferida. (Plausible). 9. Otra peña satanista, en busca de objetos para vender en internet. (Más plausible que la anterior). 10. Buscavidas buscando piedras para hacer negocio en algún mercadillo de antigüedades. (Muy plausible). 11. Almas en pena que reclaman venganza y necesitan crear un ambiente terrorífico para causar impresión entre sus víctimas. (Mi favorita, por cuestiones estéticas). 12. Futuros vecinos que desean eliminar la antigua necrópolis de la vista de las ventanas de las que, algún día, serán sus viviendas. (Supersticiosos siempre hay).

Apueste por su teoría favorita y encuentre al autor. El patrimonio, para los que mandan, es sólo un juego. ¿Por qué no lo iba a ser para usted?

Publicado en El Alambique, Diario de Cádiz (28 de noviembre de 2013)

Techos

Posted in Artículos, Reflexiones by Alejandro Barragán Luna on 05/04/2013
cliff

cliff

El techo de la estupidez, a veces, se derrumba, cual Casa de las Cadenas, y desalojan a todos los vecinos, incluidos los del banco, porque todo se desparrama y la tontería campa a sus anchas. El Ayuntamiento envía su comunicado correspondiente, argumentando que ya habían denunciado al dueño de la estupidez, avisándole del mal estado que presentaba y que, por ser algo tan valioso, estaba obligado a salvaguardar. El Ayuntamiento, como siempre, tan atento. Por su parte, la Junta, también ágil y eficiente como de costumbre, investiga entre sus documentos por qué el dueño no había llevado a cabo las labores de mantenimiento que le obliga la ley. Porque una administración como la Junta no deja de indagar nunca, buscando la verdad en cualquier cajón de sus despachos.

Por su parte, los dueños de la estupidez, todos, parecen disfrutar poniendo un elefante encima de otro, probando el aguante de su sandez. Quizás, como veía que no se caía, por eso, fueron a llamar a otro… Hasta que se cayó. Pum. Y, lástima, que claman todos al unísono, un patrimonio más perdido. Hagamos un homenaje, dediquémosle una rotonda.

Luego podría crearse una plataforma que protestara en la calle por la dejadez hacia la estupidez. Ue, ue, ueo, corearían en manifestación sus activos miembros, pidiendo límites para la estupidez derramada, que es lo que hacen los ciudadanos con conciencia.

Sin embargo, la diferencia entre el techo de la estupidez que se nos viene encima y el de la Casa de las Cadenas (o el del Vaporcito, o el de la Prioral cuando le llegue su turno) es que el primero –y no sé por qué- recibe una respuesta inmediata y protocolaria, ajustada a derecho, que lo hace levantarse de nuevo en un periquete, pero más alto, mucho más alto, más costoso y más vistoso. El segundo será noticia en el periódico unos cuantos días y hasta luego. No habrá quién lo levante, como la muralla de Santa Catalina. Quizás porque cueste dinero y no sirva para ganar ni cuatro votos. Ay, qué pillos son siempre y yo qué mal pensado.

Publicado en El Alambique, Diario de Cádiz (5 de abril de 2013)

Así de fácil

Posted in Artículos by Alejandro Barragán Luna on 15/06/2012
contenedores

contenedores

Que esto es así de fácil. Que si la Prioral se cae a pedazos y nadie pone un duro para que se arregle, pues se deja que se caiga y listo. Mira lo que hay en la playa de la Muralla, ¿un castillo? No. Pues eso. A mí que no me vengan con que yo tengo que arreglarlo todo. Ya estoy yo, todo el día firmando y girando visitas, como para que ahora me salgan con ésas. ¿Acaso vamos arreglando todos los monumentos que hay por ahí sueltos? A mi da igual que sea un BIC, un Boc o una Super Bock; si la Prioral está que se cae, dejamos que se caiga, la convertimos en monumento arqueológico y punto. Tampoco es plan de ir tirándole helicópteros encima para que el seguro la vaya arreglando poco a poco. Si no hay dinero, no hay dinero. Desviamos la atención con otros temas y problema salvado. Esto es así de fácil. Se deja que se caiga y listo. Y si se cae en directo, hasta puede que salga en la tele y venga bien al turismo. Venderemos entradas en la plaza Juan Gavala para que los guiris y los del Imserso les echen fotos a las piedras desmoronadas y a las cigüeñas, esbeltas y respetuosas, en sus pináculos. Esto es así de fácil, hombre. Si no hay dinero, no hay dinero. Y encima nos salen ahora con lo de pagar el IBI. No hay derecho. Pero es que si no hay dinero para los profesores ni para los enfermeros, no voy a coger el de los bancos para arreglar unas cuantas fachadas, ¿no? Hombre, si los feligreses quisieran sacarle partido al asunto, les incitaría a que vendieran el edificio a una prestigiosa firma para que construyera ahí un hotel o un auditorio, como hacen los europeos del norte. Pero eso ya no se estila por aquí. El hotel se quedaría a medio construir durante décadas y un montón de gente se enfadaría y con razón. Total, que lo importante es que, cuando vaya a caerse, no haya daños personales y se saquen a tiempo todas las piezas de valor. Bueno, las piezas que buenamente pueda salvar el pueblo sin correr peligro.

Eso sí. Por supuesto, debe parecer que estamos preocupadísimos. Que el patrimonio hay que protegerlo sea como sea, aunque sea exigiendo a los demás que tomen cartas en el asunto. Eso, que tomen cartas en el asunto. Esto funciona así.

Publicado en El Alambique, Diario de Cádiz (15 de junio de 2012)