*CONEXIÓN CASTILLITO*

Pleno musical

Posted in Artículos, Reflexiones by Alejandro Barragán Luna on 09/04/2018

ordenataMaravillosa la idea de amenizar el pleno municipal con una actuación de música y baile en directo, bajo la mirada átona de los concejales. Cómo no lo habían pensado antes. Me he tragado unos cuantos plenos y son, junto a los boletines oficiales, uno de los tostones democráticos más graves de la historia. Con música es otra cosa. La gente alegra sus corazones. Las ideologías se funden en la armonía, y pierden su olor. Así da gusto la política.

¿Te das cuenta? Una mente avispada y poderosa programaría actuaciones de artistas locales en cada sesión plenaria, para los antes, los después y los recesos. Se cobraría la entrada a quien no consiga invitación por enchufe, como siempre. El evento se anunciaría solo, de forma viral, sin costes. Se abriría un ambigú y tienda con chapas, camisetas, gorras… Se movería el dinero fresco. La evolución natural, conmovedora, sería que los concejales se animaran en futuros plenos a rimar y poetizar sus propuestas y disparates, mientras compañeros de bancada marcan el compás con palmas sordas. Con el paso del tiempo, cada intervención habría de ser musicada, a pelo o con acompañamiento solidario. Sueño con una especie de videoclip grabado en ese salón de triste color: El alcalde, que se pone en pie, estira el cable del micrófono y canta su parrafada a ritmo de bolero, mientras los funcionarios le hacen los coros. Con un poco de vista empresarial, las actas plenarias podrían grabarse en disco y luego venderse en la puerta del Ayuntamiento. O con descarga digital legal municipal. Quién querría piratearlas.

Mi temor es que el pueblo ofendido por la música reúna firmas para reclamar respeto por sus gustos ofendidos. Correríamos el riesgo de que sus señorías amenizaran los plenos con corridas de toros, llenándose todo de albero, puros y sangre, con lo limpio que está todo. La política espectáculo en su apoteosis. Y todo el mundo se olvidaría de que músicos y actrices siguen teniendo difícil trabajar en la calle o en los bares. Sería un disgusto.

Publicado en El Alambique, Diario de Cádiz (9 de abril de 2018)

No tengan miedo

Posted in Artículos by Alejandro Barragán Luna on 08/06/2015

Muchos empresarios, que crean una barbaridad de trabajo (muchísimo, mire los datos), están asustados por si gobierna Satán y sus diablillos enrojecidos y les quitan los privilegios que les permiten contratar a alguien por dos horas para que trabaje ocho, o que puedan guardar sus millones en el extranjero para no tributar demasiado. Los políticos de siempre, los que viven de esto desde hace años y décadas (y siglos incluso), están asustados porque se les acaba el chollo y no podrán ir al teatro de gratis. Los políticos nuevos están asustados porque no saben por dónde les va a salir el tiro, ya que no están muy familiarizados con el funcionamiento interno de la escopeta (ni con la filosofía de los jefes de servicio). Y la gente está asustada porque por todas partes le quieren hacer creer que lo nuevo es satánico y lo antiguo bendito (y por lo visto, lo satánico es malo, y lo bendito, bueno).

rocas

rocas

Pero yo no estoy asustado. Más bien al contrario. Desde mi punto de vista, bajo su mirada (de usted, lector), todo esto del futuro gobierno portuense me da vidilla. Ya gobierne uno en minoría desgastada o gobiernen tres en mayoría satánica, gobierno habrá y mientras haya gobierno, a mi me da la risa fácil y las palabras me salen solas y podré seguir escribiendo artículos.

Así que solo me queda aconsejar a la gente que no tenga miedo (a no ser que esté sin trabajo, sin casa, sin comida, sin luz, sin agua o sin libros) y que se ría. No teman, por dios. La política ni se destruye ni se crea, se transforma. En breve tendremos gobierno y, con el beneplácito de los jefes de servicio y las empresas concesionarias, el tiempo nos dirá que los empresarios podrán seguir contratando por dos horas y guardar su dinero sobrante en una isla perdida, que los políticos viejos podrán seguir yendo al teatro de gratis y los políticos nuevos aprenderán a usar la escopeta (metáfora, evidentemente, de las decisiones plenarias) para que el tiro no les salga por la culata.

Reírnos, tendremos que reírnos.

Publicado en El Alambique, Diario de Cádiz (8 de junio de 2015)

El aire tu aire

Posted in Artículos by Alejandro Barragán Luna on 26/07/2013

Soy capaz de poner en venta tu aire. El aire que respiras, sí. Porque yo lo gestiono y tú lo consumes, casi gratis, por cierto. Y limpio, gracias a nuestro trabajo de mantenimiento constante. Pero si lo vendo, empezarás a pagar directamente al comprador y todos nos beneficiaremos. Nosotros nos ahorraríamos el esfuerzo de mantener el servicio a punto. Un esfuerzo que, como puedes intuir, es enorme; tanto humano como económico. Tendrás entonces un aire de excelente calidad, de procedencia local garantizada, sin aditivos ni contaminantes. Entonces, en un futuro, pongamos veinticinco años, podríamos incluso suministrar aire acondicionado, fresco, del día, sin que tengas que pagar un plus excesivo.

telarana

telarana

Parece una maniobra de oscuro interés. Pero el asunto es claro como el aire. El aire que respiras. Y el que has respirado, que gracias a los árboles que cuidamos nosotros –a través de tus impuestos, no te voy a engañar ahora-, vuelves a recuperar sin tanto dióxido de carbono. Para no morirte. Que sin aire, ya sabes.

Si pongo en venta tu aire, el de nosotros, recibiremos un capital que podremos revertir en una cantidad importante de asuntos necesarios de resolver. Puede que veinte millones, puede que más, y puede que menos, según el mercado, que es veleidoso.

Que no lo había avisado, sí. Que parece un monopolio, también… Que, según veo en tu mente negativa, esto parece un acto ideológico, pues quizás. Pero, no sería tal si compruebas que estas empresas gestionan el aire de municipios controlados por cualquier tipo de signo político, indistintamente. Los que nos dedicamos a esto sabemos que cuando hay que vender, lo mejor es vender.

Puedes no estar preparado para entenderlo. La mayoría no lo entiende. Aún así, no temas, que en verdad no voy a poner en venta tu aire. Sólo voy a permitir una participación privada de un socio tecnológico. El resto del aire nos lo quedamos nosotros. Y recuerda que hay países que tienen playas de gestión privada. Y aquí playas hay muchas.

Publicado en El Alambique, Diario de Cádiz (26 de julio de 2013)

Paradojas

Posted in Artículos by Alejandro Barragán Luna on 05/11/2012

Si hay que elegir entre una reunión de asuntos importantes para el pueblo y otra de asuntos importantes para la organización, el dilema lo solventa el regidor con una solución salomónica: se escoge la segunda opción y se nombra un sustituto para la primera. Si los asuntos importantes para el pueblo enojan a parte de los súbditos, éstos acuden a la reunión. Si en el transcurso de ésta, los súbditos arman gran alboroto, sus representantes electos les mandan callar. Entonces, el revuelo crece y las llamadas al orden se suceden. Es aquí cuando la soberanía popular entra en paradoja. El pueblo se manda a callar a sí mismo.

En ocasiones, el grito de los enojados llega a un punto que la suplencia municipal amenaza con la expulsión. Si no se obedece, se exige el desalojo de la sala. Y si quienes han de ejecutar el desalojo son los mismos que han de ser desalojados, nos encontramos con una nueva paradoja. Y la paradoja comienza a rodar cuesta abajo, cuando quienes desobedecen la orden de desalojo son los que siempre han de obedecer órdenes superiores. La paradoja queda suspendida cuando se decide obedecer y desalojar.

fachada

fachada

No conformes con estas incongruencias, nos encontramos con que parte de los representantes populares (los que no deciden) se enfadan alegando el problema indisoluble de la soberanía popular antes expuesto. Y no sólo se enojan sino que se marchan con los escandalosos desalojados. Dejan así, solos, a los que deciden y mandan sobre sus súbditos. Y entonces, estos también se enojan, porque consideran una falta de respeto hacia los ciudadanos el abandonar la reunión y cobrar dietas por asistir a ella.

A continuación, puede regresar el regidor ausente y hacer que brote el siguiente episodio de paradoja; cuando el regidor ausente reclama la devolución de la dieta a quienes se han ausentado de la importante reunión para el pueblo. Sin deshacer el ovillo de las paradojas, los representantes que no mandan deciden desobedecer al regidor. Y no devuelven la dieta. Lo que es más, deciden exigir al regidor que devuelva el dinero de su viaje a la reunión importante para su organización. Y todavía más, le exigen que dimita. Pero éste, representante de los portuenses, también sabe desobedecer. Y desobedece.

Apasionante.

Publicado en El Alambique, Diario de Cádiz (5 de noviembre de 2012)

Y dale con el buitre

Posted in Artículos by Alejandro Barragán Luna on 04/11/2010
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Es la segunda vez en lo que va de año que los buitres se pasean por la puerta del Ayuntamiento (que yo me haya enterado). La primera, a finales de abril, vi a tres de estas aves volando en círculo sobre los tejados del Consistorio. Ya entonces recurrí en un alambique como éste al chiste fácil y a la fábula política con un artículo titulado Buitres perdidos. Ahora, este Diario nos contaba la semana pasada que otro buitre había sido visto en lo alto de un ciprés del Polvorista, vigilando al que entra y sale del Ayuntamiento. El hecho de que las gaviotas se lanzaran desde el teatro municipal para echar al intruso no hizo sino incrementar el halo cómico, conspirativo, metafórico y orwelliano del asunto.

Que si la carroña, que si el mal agüero, que si las gaviotas votan a un partido determinado… los comentarios en la calle se reproducían y se extendían como la gran noticia del día. Algunos más afortunados y graciosos, otros más grotescos, absurdos e incluso, los menos, racionales y biologistas.

Pero claro, después de todo este despliegue interpretativo del desnorte de un buitre que busca algún fiambre que llevarse a la boca, me entran ganas de ponerme del lado del buitre leonado; Gyps Fulvus, para los amigos a partir de ahora. Por tanto, desde este momento, quiero dejar claro que todas esas características oscuras, tenebrosas o peyorativas que se le atribuyen al buitre son, simplemente, nuestros propios rasgos humanos, cubiertos por el manto de la vergüenza. Es absurdo pensar que los animales quieran trincar dinero de algún lado, o construir casas en un bosque o ese tipo de cosas que hacen por ahí los que pueden.

Propongo incluso que honremos debidamente a nuestro buitre y lo convirtamos en un emblema de la ciudad. Y que dejemos de usar su nombre común como adjetivo descalificativo (algo parecido ocurre con las zorras, los cerdos, los perros, las focas…, pero eso lo dejo para otro día). Que pongamos una estatua de Gyps Fulvus en el Polvorista y dejemos un carnero muerto en el tejado del Ayuntamiento, una vez por semana para que no se dispare el presupuesto, para darle una cálida bienvenida; a él o a cualquier otro miembro de su familia.

No es para menos.

Publicado en El Alambique, Diario de Cádiz (4 de noviembre de 2010)